Llegue con la idea clara de dejar mi trabajo y con un nudo en la garganta, cada vez que hablaba del tema me ponía a llorar. El proceso me ayudó a verme mejor como persona y a visualizar mis problemas.
Hoy sigo en el trabajo que quería dejar, muchos de los problemas siguen estando ahí, pero yo no soy la misma, soy capaz de verle el lado positivo a todo, soy capaz de ver las cosas con otra mirada.